JOSE VICENTE COBO

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¡Examina tu siembra, pues así será tu cosecha!

Tras fallecer, quien haya actuado dejándose llevar por sus impulsos bajos (por ejemplo el asesino, el maltratador, el ladrón, el deshonesto, el egoísta…), pero también quien maltrató animales, el cazador, quien abusó de la naturaleza para su provecho o el que vivió en la Tierra sin conciencia, luego como alma tendrá que reconocer lo que significa la vida, y quién es la Vida. Todos los animales matados, cazados, criados para su consumo, los peces pescados, los animales de laboratorio, los animales destinados a espectáculos, es decir todos los animales maltratados resucitarán en el alma de quien abusó de ellos, y esto en forma de imágenes de sufrimiento y horror. Y el alma no podrá escapar a esas imágenes porque han sido las obras crueles de él mismo cuando fue hombre, y que se introdujeron en los lugares de registro. Por eso ahora vuelven de regreso a él.

Algunas almas en el Más allá piensan que con una nueva encarnación, es decir volviendo a un cuerpo terrenal, podrán librarse de esos tormentos. Sin embargo, antes de ir a una nueva encarnación es instruida sobre todo lo que le sucederá. Tendrá que reconocer que ese pasado del que quiere huir, tarde o temprano volverá a recaer sobre él, y en la futura vida en la Tierra se pondrá de manifiesto una parte de aquellas grabaciones registradas según la ley que dice: lo que el hombre siembre eso cosechará.

El alma que ha deseado volver a estar encarnada en otro cuerpo humano, ha traído consigo a su nueva vida en la Tierra lo no expiado, por lo que en algún momento llegarán los días en los que una parte de su siembra apremiará a ser cosechada. Sólo queda esperar que entonces, cuando la envoltura humana haya alcanzado su grado de madurez, el hombre no siga obrando como en una de las encarnaciones anteriores. Lo único cierto es que en cualquier momento, bien en el reino de las almas bien como ser humano, esas causas irrumpirán hasta ser purificadas, es decir saldadas.

Bienaventurada la persona que aprovecha su tiempo de peregrinaje como ser humano en la Tierra. Pues si reconoce a tiempo bajo qué «culpas» estaba sometido y aprende de ello desarrollando el arrepentimiento y el pedir perdón, y si renuncia a las nuevas tentaciones no haciendo más lo que antes había dominado su vida, contribuirá a que cada vez más personas se aparten de la «oscura magia» de las instituciones eclesiásticas, las que enseñan sobre un dios castigador y una condenación eterna. Por eso estimado lector reconozca la verdadera vida, y encuentre el amor a Dios y al prójimo, que es la unidad de la vida a la que pertenecen los animales, la naturaleza, los elementos y toda la vida en y sobre la Tierra.

La «nebulosa magia» de la Iglesia, institución que se denomina a sí mismo cristiana, presenta engañosamente como blanco lo que es negro. Por eso la llamada a cada persona es: «¡Hombre, despierta antes de que tu alma abandone su envoltura, pues la ley de Siembra y cosecha se pondrá algún día en movimiento. Examina cómo es tu siembra, pues de forma semejante será tu cosecha!» Y esto vale para cada persona.

José Vicente Cobo (45277997j)

Del programa: «La magia negra de la Iglesia»

B0VMM_CIUAIKeF9www.radio-santec.com

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