PUER-PUERI. CAPÍTULO 12

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Mi amiga Beatriz y yo, poseíamos una intuición muy grande, a la hora de interpretar gestos y lenguajes físicos, además de captar los estados de ánimo de quienes nos rodeaban. Eso hacía que tuviéramos momentos en que no podíamos retener la risa y teníamos que disimular. Beatriz era muy apasionada en todo, además tenía bastante desarrollada la espiritualidad y la ética, pues eso lo mamaba constantemente de sus padres y hermanos mayores. A mi me faltaban algunos eslabones familiares, aunque mi relación afectiva con los que me quedaban era muy intensa. Poseía mi personalidad de adolescente, un ligero toque de atolondramiento, por lo que ella siempre me levantaba la voz -¡Cuidado Mirella que te van a atropellar!, refiriéndose a la hora de cruzar. En ruta por las calles o en bici, ella continuamente me iba cuidando. Tal es así que debo reconocer que mi grado temerario, iba más allá de cualquier comportamiento permitido. Una vez, saliendo de la adolescencia, veníamos de una excursión, pues fuimos a bañarnos a una Playa del Puerto de la Cruz, y mientras buscábamos la estación de Guaguas me salté un muro de una finca, que estaba llena de maleza y matojos secos. El perro enorme, que la cuidaba, estaba amarrado y yo me adentré hacia él, cuando ví que se enfurecía y venía a gran velocidad a morderme, di media vuelta y El Señor del Cielo y de la Tierra, obró el milagro de que su cadena se detuviera justo a unos centímetros de mis pies. Beatriz chillaba asustada, pero ¡que le vamos a hacer! genio y figura hasta la sepultura.

Volviendo la vista atrás, a Beatriz y a mí, nos encantaba ir en dos patines de ruedas amarrados como las botas y de color blanco. Pasábamos grandes ratos practicando este tipo de deporte cuando yo, ¡otra vez! iba a ser protagonista. Quise seguirla y en una bajada a gran velocidad, perdí el equilibrio y Beatriz me contemplaba horrorizada. Fue tal el pánico que me entró, que preferí tirarme al suelo en plancha hacia adelante, poniendo los brazos entre mi boca y el pavimento, que por cierto, era de una amalgama de cemento y piedrecillas, que hacían la caída un tanto peligrosa, es decir que era todo lo contrario a un colchón de plumas…La alta velocidad que alcanzaron los patines, hicieron que la caída fuera estrepitosa, me quejé del dolor, pude proteger los dientes, pero no fue así con la barbilla que rebotó, y se clavo una piedra que cortó la dermis, la epidermis y se me veía el hueso en un largo de dos centímetros. Beatriz me consolaba mientras yo me humillaba a mí misma, diciendo por mis adentros. “¿Por qué ella no se ha caído haciendo lo mismo y yo sí?” Había tenido la habilidad de bajar en cuclillas y yo la tonta del bote, me creí la “chica de la película” y bajé erguida, mas, todavía tenía que dar gracias al Altísimo de no haber caído hacia atrás, pues hubiera sido más grave el estampido y mucho más peligroso.

Mi buena amiga, me acompañó a decírselo a mi madre, fue con nosotras hacia la Casa de Socorro, ubicada por la Plaza del Príncipe, ya que eso era, lo que hoy llamamos el “Centro de Salud”, sólo que allí no se pasaba consulta, sino que se atendía a los que como yo, teníamos o descerebradamente propiciábamos un accidente, así es que una vez en el sitio de socorro, yo por no quedar mal, y para no entorpecer el trabajo del practicante que se encontraba allí de guardia, no musité sonido alguno, y me quedé muy quieta casi como congelada, mientras el buen hombre me cosía con aguja e hilo, sin utilizar ninguna anestesia local, me inyectó la antitetánica, y me dijo que no comiera huevos en unos días. Le alabó a madre mi comportamiento, diciéndole que me había portado mejor que un hombre y mi madre, mi amiga y yo, después de dar las gracias y no recuerdo si se pagó algo o nó, nos fuimos de allí, para casa. Teníamos alrrededor de catorce años.

2 Comentarios

  1. Como me gusta PUER- PUERI, de alguna manera nos vemos reflejados en los años de la cándida adolescencia, tan bien escrito que sinceramente no he parado de reír, felicito al autor/a de este magnífico libro que nos obsequia, generos@ con capítulos. Enhorabuena!!! (ya espero el siguiente)

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