PUER-PUERI.- CAPITULO 6

0
1088

Cuando el convento estaba en su esplendor, todo brillaba de limpio, las maderas de los entarimados y los cristales de las ventanas cerca de las bóvedas góticas, lucían con dibujos clásicos del Nacimiento, la  Santísima Trinidad, etc.., siendo el colorido intenso y bellísimo…

Cuando salíamos de la capilla rumbo a las clases y al cruzar los patios enormes, se me iba la mirada a las altas torres de habitaciones y celdas; sentía bullir la vida un tanto silenciosa, ventanas adentro junto a las celdas, y lugares prohibidos a una puer-pueri como yo.  Solía envidiar a las internas, porque ellas tenían acceso a la intimidad monacal.

El olor a la fritura de cada día salía a los pasillos del refertorio, y se expandía por todas partes, incluso se filtraba por el gran portalón infranqueable de gruesas maderas talladas, que era la entrada al salón previo al comedor, frente a un pasillo, desde cuyos espaciosos salones de visita, se veía uno de los laterales interiores de entrada a la Capilla.  Era siempre el mismo exquisito olor, imaginaba que la sencillez de aquellos guisos eran de lo más saludable.

La biblioteca estaba debajo del refertorio y poseía tal colección de libros antiguos y contemporáneos, que me hacía abrir la boca atónitamente.  Me dí cuenta que estaban clasificados por temas, números y alfabeto.  Si alguien se llevaba un libro tenía que devolverlo en la fecha fijada. Y las monjas le dieron empleo a una madre de alumna, para que abriera dicha biblioteca por la tarde, pues era separada (entonces no existía el divorcio) y  ella necesitaba una prestación económica.  Por la mañana la habrían las maestras de clase para las alumnas,  que tenían permiso a su acceso donde tomaban información y consultaban los libros que necesitaban, para hacer según que trabajos monográficos; y yo tenía una habilidad especial, para elegir de las estanterías libros fabulosos, que tras sus portadas descoloridas, y sus ilustraciones siempre en blanco y negro y dibujos a plumilla, escondían en sus textos de investigación, las más fabulosas historias de los fondos marinos oceánicos, de submarinos, pulpos gigantescos y cetáceos, naufragios, etc. Además siempre encontraba lo que más me interesaba, que era el estudio de la personalidad de los seres humanos. Sin embargo yo,puer-pueri, odiaba que me impusieran la lectura obligada de noveluchas rancias, de autores simplicisimus, que iniciaban en el amor a las adolescentes de quince años, o novelas permitidas de ciertos escritores clásicos o afamados del momento, pues yo leía y me deleitaba con lo que mi mente ávida me iba solicitando, para nutrir mi propia personalidad, ésta timorata, sensual y llena de profundas curiosidades y así me iba satisfaciendo en mi carrera loca hacía la información y mantenía mi rictus reflexivo y alegre, por otra parte ingenua mentalidad pero siempre in crescendo… Me definía como ya dije en otro capítulo, como ese pequeño monstruo registrador de atención sostenida, que no se le escapaba detalle alguno, como podrán comprobar en los próximos capítulos. Solo tuve dos veces la oportunidad de estar en el gran comedor. Una, en la Primera Comunión, vestida con hábito de lino color marfil y velo de monjita, donde nos dieron la cena de Pascua, y otra vez, con la excusa de haber tomado sustancias tóxicas, una piedra que nos dió a chupar una atolondrada compañera. Era de color azul, y su contenido:azufre compacto en aleación con otro componente químico, y yo dije que la había mordido, cuando preguntaron y querían que levantaran la mano las niñas que habían ingerido un trozo de aquel material. Así tenía la oportunidad de tomar un vaso de leche caliente y unos polvos antídotos, que trajo un médico asustado al refertorio y aquella bazofia, que yo no me hubiera tomado jamás en mi casa, me la fui bebiendo poco a poco, por eso pude volver  a contemplar el interior de aquellas estancias reservadas. Ni que decir del susto de aquellas monjas ese día. Pues un grupo de niñas, sí que habían chupado la piedra en entredicho.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here