LOS PAPAS DEL FUTURO

0
528

No es fácil pedir perdón desde el sostenimiento carismático que conlleva una de las figuras, que más conmueven e impresionan al mundo, la del Papa.  Y mucho más dificil es hacer como el Papa Francisco, que más allá de pedir perdón, como lo hizo su antecesor, está saneando la Iglesia, apartando y quitándole la careta a quienes no son dignos de su profesión dentro de la jerarquía eclesiástica.

Recuerdo cuando era niño y me impresionaban los hábitos de mis profesores religiosos, sus crucifijos colgando, sembrándome un miedo desconocido hasta entonces. Era el miedo a la autoridad religiosa, y a la autoridad de los maestros de clase además, demasiadas emociones para un pequeño corazón que latía muy deprisa con la fuerza vital de la pubertad.

Soportaba una inmensa ingenuidad casi tan blanca como la camisa de piqué tan lavada por mi madre día sí y día no.

¡Hijo mío es muy fácil pedir perdón, pero el perdón no es válido si no hay una verdadera contricción!. Nadie pone en duda el alma contricta de la Iglesia y su cabeza Papal. Lo único que ocurre es que el mundo contempla un cambio que nunca creyó llegar a atestiguar. La Iglesia como edificio espiritual, soportado en la primera piedra que fue San Pedro, sigue siendo el cuerpo visible de Cristo.  Todas las almas cristianas y católicas, formamos la Iglesia, el cuerpo místico de Jesús. Todos queremos a la Iglesia y la perdonamos, sobre todo porque nosotros somos su arma herramental, y sólo somos hombres. Nosotros construímos sus moles catedralicias, que son su parte más visible y material, aunque tardemos centenares de años y también con nuestra disciplina y diezmos, ayudamos para que se apañen las parroquias más humildes, en los barrios, somos los que las pintamos, las limpiamos y las avituallamos.Contribuímos con el impuesto voluntario en el irpf, les damos vida, pero eso no es suficiente, los Papas del futuro, tendrán que exponerse ante la desnudez, el hambre y las catástrofes como ya lo hace el Papa Francisco. El mero llamamiento de los que formamos la Iglesia, para la recaudación misionera hacia Africa, India y América pobre, va quedando fuera de toda eficacia.  Los Papas del futuro tendrán que prescindir de los oropeles como ya lo intenta hacer nuestro Santo Padre. Las telas de hilo inmaculadas para la solemnidad de andróginas jerarquías, y de veneraciones fuera de contexto, tienen que ser sustituídas por el sencillo acercamiento hacia el prójimo. Primará la comunicación hacia todos, sin condición, dentro y fuera de la Iglesia. Los sermones, tendrán que dejar a un lado los estereotipos delCbbRuKrW0AA_7zs almidón y rigideces envaradas. Palacios y otras ostentosidades, tendrán que pasar al patrimonio cultural de los cristianos y paganos todos. La sandalia apostólica y la vara de rama seca, formará parte de la pasarela de hábitos místicos cualificados. Se impone el perdón y lo que conlleva. El cambio paralelo de la Iglesia, conforme a la evolución espiritual de toda la humanidad.

MELVIN ZAMORANO

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here