DONDE QUIERA….Por Melvin Zamorano

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maxresdefaultDesde la picadura del abejón en tu cabeza, cuando vas a velocidad y llevas la ventanilla del coche abierta… (Te pica dentro del pelo y te rascas. Entonces el abejón antes de salir volando te «lo clava» y tu tienes que aferrarte al volante para evitar el accidente.) Hasta la casualidad más terrible que impide que llegues a tu casa, pues has tropezado con una alcantarilla abierta, te has dañado el tobillo y llueve a cántaros.  Nadie te auxilia, las llaves del auto que llevabas en la mano,  han caido tres metros más allá. Tu perro ladra en el coche pero nadie lo oye.  Pasan dos enamorados y se besan apasionadamente y se ríen, pero no escuchan los sonidos guturales que tu emites en la distancia. Caes. Lloras y ¡de pronto! te das cuenta de que tu móvil se encuentra en el bolsillo de la chaqueta. Lo coges con la mano temblorosa y marcas el número de emergencias…Tres horas más tarde, miras el vendaje y suspiras, ¡he vuelto a nacer!

Aparecen las visitas, el que te quiere, el aburrido morboso que siempre visita los hospitales, tu madre y tu abuela, tus amigos: ¡Pero coño Marcos!, ¿qué te pasó?, te llamé a las siete y estabas de puta madre. Yo en cambio quería hablarte porque mi prima Lita se intentó suicidar.

-Pues dile que venga a visitarme, que le tengo que hablar.

Entra Lita por la puerta de la habitación 312 del hospital y le dice, -¿que tal estás Marcos?

-Yo bien ¿y tú?- Sí ya me dijeron que intentaste abandonar el mundo, pues mira este es mi mensaje. ¿Ves mi vendaje tobillero? y ves mi totufo en la cabeza de picadura de abejón. Pues tu, Lita, saliendo de este hospital, ten la certeza que te puede caer la misma mierda que me cayó a mí, como que al contrario, te sacas la lotería y encuentras trabajo. Tienes la misma posibilidad. Y te puede caer. No vuelvas más a intentar marcharte de aquí. Yo mismo cuando me cure, procuraré ser  tu novio, pues estás buenísima. Y Lita bajó el ascensor con una sonrisa en los labios.

1 Comentario

  1. Melvin Zamorano, hace gala de su fino sentido del humor, nos arranca la sonrisa incluso cuando las cosas son adversas, y sí, es mejor darle a la vida ese toque mágico que tienen algunas personas. Enhorabuena por este relato que además va con moraleja.

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