Lo frívolo de la Navidad, por Mª Elena Moreno

0
780

LENTEJUELAS, EL COLOR DE MODA EN EL INVIERNO DE TURNO, FANTASÍAS ESTELARES Y REFLEJOS MARINOS, SONRISAS A TODO DIENTES, PIES DESNUDOS PISANDO AGUAS DE PURPURINAS, VESTIDOS QUE CAEN AL SUELO, ATLETAS QUE SE TIRAN AL AGUA BURBUJEANTE, PIELES CON CREMAS BRILLANTES, BRONCEADOS DE DICIEMBRE, CARAS LASCIVAS PERDONADAS POR LA BELLA EDAD DE LA ADOLESCENCIA, MIRADAS FULMINANTES DE HORMONAS QUE EXPLOSIONAN Y TODO POR EL PERFUME ALMIZCLADO CON TOQUES FLORALES Y HERBÁCEOS. EL DISIMULO DEL CONSUMISMO DESBORDADO DONDE SE PRESUPONE QUE CARMINES, JOYAS Y COMPLEMENTOS: OCULTARÁN LA FAZ AMARGADA DEL DESEMPLEO, LA DELGADEZ DEL HAMBRE Y DEL EROTISMO LOCALIZADO EN EL «BODY», LA ESTUPIDEZ MONUMENTAL DEL INTERCAMBIO DE DOS MENTIRAS Y EL CONTACTO DE DOS EPIDERMIS. OCULTAN LOS OROPELES: EL HEDONISMO, LA AMPULOSIDAD, LA SENSUALIDAD ENTORPECEDORA DE LAS VIRTUDES, LA DESAPARICIÓN DE LO CREATIVO AL SON DEL PICA-PICA DEL GAS DE LOS CHAMPANES Y LA TONTUNA DE LAS BEBIDAS, PARA LA NOCHE ENCRIPTADA ENTRE LUCES Y PAREDES, CON LAS POSADERAS EN LOS MULLIDOS «PUFS» DE NAPAS Y TERCIOPELOS. OCULTAN LA MIOPÍA ANTE EL DESCUBRIMIENTO DE CIERTOS VALORES EN UNA SIMPLE CONVERSACIÓN «TÊTE A TÊTE». TONTINES/AS, NARCISOS/SAS, GILÍS Y GILITAS, DESCEREBRADITOS/TAS, CARENTES DE RAÍCES E IDENTIDAD, PULULAN SIN NORTE EN MEDIO DE LAS FIESTAS, HOLIENDO A ATRACCIÓN IMANTADA DE JAZMÍN, MADERA Y TUFOS ORIENTALES.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here