¡HABLA CON TU CORAZÓN! por Mª Elena Moreno

0
211

Sentada en el sillón del dentista más famoso que conocí, ya fallecido, me hablaba de la inteligencia de las células de nuestra dentadura, como se mueven las muelas para compensar la masticación, después de cada extracción obligada por las caries, desgastes e infecciones, y no sólo eso, se mueven para completar sus huecos en la enclavadura del maxilar…¡Si yo te contara!, -me decía-, te podría enseñar fotos y radiografías de esos movimientos, ¡increíble! no parecen esas nuevas ubicaciones molares de la misma persona.
Ahora hablan los científicos de la inteligencia de las células del corazón y otros órganos del aparato digestivo.
Se habla del infarto y otros accidentes cardiovasculares, como ataques originados por un autosuicidio orgánico, cuya causa puede ser un esfuerzo o enfermedad. Por todo esto, yo estoy aprendiendo a hablar con mi corazón. Voy a donde él me lleva en los afectos, pero sobretodo, estoy pactando con él la hora, día y fecha en que deberé estar de acuerdo para morir. Le relato con pausa todos mis proyectos, mis metas y mis últimos fines existenciales, mis futuros logros y mi obligada consecución de objetivos, le enumero uno por uno, cada tiempo que quiero invertir en la rectificación de mis errores y cada plazo que concederé a mis planes.
De momento está dejando a un lado la fatiga, cada día responde mejor y él, mi corazón, ya se comporta como mi amigo.
Hablo con mi corazón y él me escucha. Le susurro, porque comenzó a latir por mandato de la naturaleza, sin pedirme permiso, surgió de la creación, de la inteligencia cósmica, y se parará cuando todas las energías materiales y espirituales se pongan de acuerdo, incluso conmigo y mis deseos más pasionales. Le alimento con ganas de vivir, ilusiones y amor sin fronteras, y él late como si supiera que debe seguir trabajando con ahínco.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here