DISCULPEN DE ANTEMANO, por Mª Elena Moreno

0
116

Les voy a hablar de plagas, en mis largas jornadas de reflexión he observado a las cucarachas. Piensan luego existen, pues una de ellas todos los días a la misma hora, acudía cuando yo llegaba con la comida de los gatos. Otra en un edificio antiguo e institucional, masticó cal y pintura e iba vomitando mientras ocultaba su huevo por encima del dintel de la puerta sobre la madera. Apenas se podía distinguir su cápsula de continuidad de la especie. He llegado a simpatizar con ellas y sus antenitas, pero yo no soy hindú, ellos creen que son reencarnaciones y prefieren tirarlas por la ventana, a echarles flys. Tengo que eliminar las que están en mi casa pues dan impresión de suciedad, igual me pasa con las moscas, siempre que las mato se me pone un rictus de duelo. De ahí que yo no sirva ni para matar una mosca.

Nosotros, que somos plaga para el planeta, desaparecemos lamentablemente en cada catástrofe como ellas, las cucarachas, por eso es tan necesario sentir que Dios nos quiere y nos rescata para el cielo porque tenemos alma, aunque a veces he dudado si las plagas no tendrán un conato de lo mismo, algo incipientemente inquietante, algo que me hace parar a reflexionar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here