NIVEL DE REALIDAD Por MARÍA ELENA MORENO

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No se suele hablar del nivel de realidad, siendo este concepto básico, para construir relaciones, proyectos, y poder acertar en la ejecución de nuestras actividades del día a día, progresando, haciendo uso continuado del verbo»FLUIR», pero sobre todo para alcanzar nuestras metas y mantenernos en ellas.

Si hacemos uso de nuestra facultad de comprender de manera correcta, el éxito está garantizado. Pero lamentablemente, nuestro psiquismo, actúa, la mayoría de las veces, a través de una visión convergente o divergente. Metafóricamente hablando, estas lentes por donde miramos el mundo y deseamos acercarnos a la realidad, no nos sirven si no poseen unos cristales perfectos y diáfanos, que a partir de la claridad construyamos imágenes que entran en nuestra visión y luego elaborar junto con nuestra facultad de conocer, unos reales conceptos generales y análiticos de nuestra percepción, valorando las materias informativas para crear nuestras propias opiniones de manera certera.

Lo que nos aleja de poseer un nivel de realidad son los residuos afectivo-cognitivos, que actúan como muros infranqueables, afectando nuestra higiene mental. Siendo las causas de estas distorsiones los defectos genéticos, la deficiente formación y la mezquina educación del comportamiento, la ausencia de respeto, y la escasa cultura a la que no tenemos acceso la mayoría de las veces.

Le pido a mis lectores que interpreten correctamente que cuando hablo de cultura, no me refiero a la acumulación de datos ni a la colección de títulos universitarios. Pues todo esto se olvida, cuando no se arraiga el aprendizaje en profundidad en nuestro carácter e intelecto. Normalmente, todos los progresos pegados con «alfileres», rinden vasallaje a las personalidades turbias, llenas de reticencias y egos descomunales que empañan esos cristales, llevándonos a una visión empantanada, sacándonos del terreno de juego que es la vida, que como en el deporte está llena de reglas y normas para la buena convivencia con nuestros semejantes.

Lo único que puedo esclarecer, es que me esfuerzo a diario para conseguir tener una vida sana, mental y física, que me ayude a no alejar el nivel de realidad de mi rutina. Y por supuesto a desarrollar mis «antenas» para ir esquivando a todos aquellas personas y colectivos, que viven de manera inconsciente, fuera de ese nivel de comprensión de conceptos que deberían pertenecer a la higiene mental, una salud mental que nos mantiene despiertos y en alerta, y a la que debemos aspirar y cuidar para poder aceptar la verdad de nuestra correcta comprensión.

La alarma de las distorsiones conceptuales, surgen cuando se arraiga en los individuos, la codicia, la fatuidad, la petulancia, los egos enormes, la vagancia y sus asistentes directos: la manipulación, la crueldad y la ausencia de afectividad.

Por poner un ejemplo: Recordé una frase de un falso literato, fallecido recientemente, conocido un poco en su casa a la hora de comer, que hace tres décadas, saltó en un periódico de gran tirada a la que accedió a él por tener ahí un amigo, exponiendo sus opiniones diciendo que en Canarias no había poetas,( pensaba que solo existía él). Yo que conozco la materia por la lectura de las obras de los grandes poetas que tenemos en las islas, entre los que se cuentan los actuales y los del pasado, pues solté una gran carcajada. Y pensé en seguida, que esto era un claro ejemplo de un nivel de realidad muy bajo o inexistente, de cero ¡vamos!.

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