POR DONACIO CEJAS PADRÓN

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CRÓNICAS PRETÉRITAS

Por Donacio Cejas Padrón

VENEZUELA EN EL RECUERDO

En días pasados leyendo la prensa de la ciudad de Puerto Ordaz en Venezuela, lugar de mi residencia por veintiocho años, me encontré en el diario Primicia Digital, un trabajo escrito por un querido y viejo amigo de los años setenta, Evelio Lucero que ahora, a su ya un tanto avanzada edad se está dedicando a escribir sobre temas de la historia de la ciudad. Llegó Evelio a la zona por los años sesenta, mas o menos cuando llegué yo, su profesión desde entonces era y sigue siendo la fotografía, instaló su estudio en el edificio Altamira y recuerdo que le vendí los muebles cuando se casó con Beatriz, una hermosa joven guayanesa y se fueron a vivir a Villa Brasil una moderna urbanización levantada en el extremo Oeste de la ciudad.

Al ver la noticia, me puse en contacto con Evelio, y hemos vivido la hermosa sensación del reencuentro después de mas de veinte años, ya estamos compartiendo informaciones, ha publicado en su sección del periódico donde escribe, llamado Primicia Digital, una semblanza de mi persona, lo que ha motivado que varios viejos amigos y conocidos de Puerto Ordaz se hayan puesto en contacto conmigo para renovar sublimes afectos de tiempos pasados.

La ciudad de Puerto Ordaz es la más joven de Venezuela, el primer edificio construido en ella llamado YOKOIMA se levantó a principio de los años sesenta, pero seguidamente comenzó un desarrollo industrial y urbano muy acelerado, al mismo tiempo que las grandes empresas relacionadas con el hierro, el aluminio y otros minerales fueron poblando la gran zona industrial por las afueras de la ciudad y a las márgenes del Orinoco, que es navegable hasta un poco más arriba hasta Ciudad Bolivar, si bien el verdadero puerto industrial que permite el atraque de grandes barcos cargueros es el de Puerto Ordaz.

Por aquellos tiempo la llamada Zona de El Hierro que comprende las ciudades de Puerto Ordaz y San Felix, conectadas entre si por puentes sobre el Rio Caroni, comenzó a despertar al desarrollo de manera rapida, hubo que habilitar nuevos complejos habitacionales para alojar a los miles de técnicos que llegaban a la zona, venidos tanto de otras regiones de Venezuela, como de otros países, incluso de España, llegaron profesionales franceses, italianos, mexicanos, chilenos, alemanes, japoneses, indios etc. contratados por las grandes empresas, especialmente por La Siderurgica del Orinoco y por Alcasa, empresa ésta procesadora del aluminio y sus derivados. Al mismo tiempo que se comenzaba La represa del Guri, un complejo hidroeléctrico de los primeros del mundo, y que hoy produce energía para todo el país incluso exporta a Brasil.

Hoy Venezuela sufre las consecuencias de un sistema político que la ha llevado a un deterioro social, político, y económico de consecuencias catastróficas, su moneda devaluada millares de veces su valor y al contrario que antaño, hoy Venezuela es un país exportador de emigrantes, que lejos de su patria buscan fuera de ella el bienestar perdido , lo que además tiene graves consecuencias en el plano humano y familiar, disgregándose sus nacionales por muchos lugares del mundo, y que seguramente más nunca se volverán a reunir, así se escribe la historia .

Mi familia y yo, como otros miles de emigrantes canarios, encontramos en aquel país el camino de la necesaria adaptación a una sociedad diferente, pero acogedora y generosa, que nos permitió vivir en paz y tranquilidad, a la vez que con nuestro esfuerzo y trabajo formamos partes del entramado social y comercial de la ciudad. Las diferentes colonias españolas fundamos nuestros centros sociales donde nos reuníamos por las tardes, fines de semana, y en Navidades y otras épocas festivas. Logramos llevar desde Tenerife una réplica de La Virgen de Candelaria que se venera en la capilla de la entidad, y algo parecido hicieron los gallegos con su Hermandad Gallega.

También las colonias italiana y portuguesa levantaron hermosos centros sociales, donde al igual que nosotros, tenían su lugar de reunión y para celebrar sus fiestas patrias.

Nosotros desde aquí miramos con curiosidad y esperanza, que Venezuela vuelva encontrar su camino, Dios lo quiera.

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