EL AUTOSABOTAJE INDIVIDUAL O COLECTIVO. Por María Elena Moreno

0
95

Cuando nos contagiamos por lo negativo ante el comportamiento de una o varias personas, nos hacemos eco de las peores pautas de reacciónes que se puedan dar. Por individual podemos alimentar nuestras virtudes, pero desde que un colectivo actúe sin ética y solidaridad, se convierte en turba. La turba actúa sin control de las bajas pasiones, la emprenden con el apartar y marginar a uno o varios individuos hasta obtener su destrucción. Personas tan mansas como corderos, se vuelven bestias destructivas, cuando el sentido de colectivo no pensante, les contagia por lo negativo, siguiendo discursos donde las oraciones se vuelven por pasiva, las virtudes se extirpan, y las codicias ocultan la mediocridad.

Desde el beso de Judas, hasta la costumbre de abrir la boca para recibir prebendas, no dejando hueco a la actividad y beneficio de los demás, se empieza a tejer la oruga del aislamiento en la falta de objetividad, y se entra de lleno en el autosabotaje individual y colectivo.

La falta de realidad, lleva a los individuos a auto aislarse, como fiel reflejo de las malas opiniones que tienen de él los demás, que los observan desde tribunas, hemiciclos, gradas y butacas, alejándose cada vez más, de la misión de la humanidad superior, que no es otra que la sensibilidad hacia los problemas propios y ajenos, para avanzar en la evolución de la civilización que nos ha tocado vivir.

El egoísmo, egocentrismo, los delirios de superioridad y el caos, convierten a individuos y colectivos en partículas de un estrato social que se va extinguiendo. Aquí juega un papel muy importante el no valorar adecuadamente la inteligencia de las demás personas y entidades que existen en el mundo, desde los primeros pobladores del planeta Tierra hasta nuestros días, ha habido muy buenos referentes y vidas ajemplarizantes que deberían ser tenidos en cuenta por los «metedores de pata» ávidos de poder y enajenados que viven inmersos en la ampulosidad y la hipocresía.

Solemos caer en el abismo de la destrucción y el autosabotaje, cuando nos inerponemos por la fuerza, sin méritos y deslegitimamos nuestra autoridad, a sabiendas de que no somos aceptados y lo que es peor, no hacemos nada por mejorar nuestra actitud y comportamiento.

Esto explicaría el por qué los humanos vamos como hipnotizados, hacia la desgracia, de la mano de un ególatra, y tenemos ejemplos y referentes en personajes famosos, que llevaron sus ejércitos a la destrucción, perdiendo batallas, cometiendo crímenes y desórdenes irrecuperables y caos dificiles de revertir, echando sus planes y proyectos devastadores a la basura o estiércol de la humanidad. Si por lo menos nos sirviera para no volver a tropezar en la misma piedra…La humanidad estaría salvada.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here