LA ENSEÑANZA EN FRONTERA

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CRÓNICAS PRETÉRITAS

Por Donacio Cejas Padrón

LA ENSEÑANZA EN FRONTERA EN TIEMPOS PASADOS

EN LA FOTO EL MAESTRO ARDÉVOL

Recuerdo perfectamente las escuelas que funcionaban en El Golfo hasta las décadas de los cincuenta y sesenta del pasado siglo, una para niños en Las Lapas, en casa de D. Ramón Méndez, famoso luchador herreño, al que los niños, durante el recreo del curso de mil novecientos cincuenta y cuatro, vimos fallecer repentinamente en el patio de su casa, recuerdo a los maestros D. Gerardo, D. Domingo, D Juan Melchor, y por último D. Francisco Ardevol, éste fue maestro durante más de diez años, y su fecunda labor pedagógica dio grandes resultados, se trasladó desde Frontera a Icod en Tenerife donde igualmente se distinguió en sus labores de enseñanza, falleció no hace muchos años, pero hubo tiempo para que sus alumnos de Frontera lo invitáramos a visitar nuestro pueblo, y por acuerdo del Ayuntamiento de La Frontera, una calle de Las Lapas lleva su nombre, esta escuela en principio de los años sesenta se trasladó al pago de El Hoyo, siendo maestro D. Longino Morales, al inmueble que había sido sede del Ayuntamiento de Frontera por muchos años, posteriormente se construyó un edificio para albergar las escuelas del pueblo, en Tigaday donde llaman La Corredera, y que además tenía vivienda para los maestros, esto sucedió ya en mi ausencia por mi precoz emigración, y posiblemente allí se unieran en una sola, las escuelas de Merese y El Hoyo, y sus maestros fueron D. Juan Melchor, y después nuestro estimado cronista del municipio D.Carmelo Padrón, también se ubicaron allí las escuelas para las niñas, pero a sus maestras no tuve oportunidad de conocerlas. Ese inmueble hoy es la sede de La Biblioteca Municipal, y de otras dependencias culturales y sociales, pues al construirse en Belgara Baja los nuevos y hermosos centros escolares, se trasladaron allí todas las escuelas del pueblo.

En El barrio de El Hoyo, muy cerca del antiguo Ayuntamiento, funcionaba la escuela para niñas, en una casa comprada por El Mando Económico en los años cuarenta a D. Juan Reboso, entre las maestras que recuerdo, Dª. Paqui, Dª. Guillermina Darias, ( herreña, hermana de D. Dacio Darias, ilustre historiador y Militar de profesión ) que ejerció por muchos años, creo recordar que le sucedió Dª. Mari Lola Përez Reboso, también herreña, y posiblemente la última que ejerció en aquel inmueble, hoy convertido en casa museo de los trofeos del gran luchador herreño Juan Barbuzano

En La Ladera, en casa de D. Dionisio Padrón, funcionaba la escuela para niñas,de maestras recuerdo a Dª. Soledad y Dª. Guillermina, esposa de otro destacado maestro de la épocas D. Luis Martín, este matrimonio ejerció primero en Sabinosa, y después se trasladaron a Frontera donde ejercieron algunos años, formaron parte del grupo de maestros que fundaron la primera academia para estudios de bachillerato en Frontera, y después se trasladaron a El Pinar, donde rindieron gran labor educativa, a tal extremo que el colegio lleva el nombre de D. Luis Martín.

En Merese, funcionaba la escuela para niños, muy cerca de donde llamamos La Hoya del Diablo, en casa de un Sr. que se le conocía como D. Jose El Peninsular. De maestros allí recuerdo a D. Mariano, . Manolo, D Anselmo, D. Amador, y D. Juan Melchor, éste herreño de La Cuesta y La Carrera. Como ya he contado todas estas escuelas fueron unificadas y trasladadas al edificio de Tigaday.

En 1,954, y creo que como consecuencia del llamado Plan de Adopción, plan este que fue una promesa del Caudillo cuando vino a nuestra isla en 1,950, de adoptar la isla de manera singular, junto a Fuerteventura, vistas su pobreza y atraso, y que esta adopción significaría la construcción en ambas islas, de obras e infraestructuras importantes que les permitiera salir de su lamentable estado. En efecto se empezaron algunas obras de cierta relevancia, y creo que dentro de ellas estaba un programa de construcciones escolares, todas idénticas y por cierto muy bonitas, en diferentes pueblos, en El Puerto de La Estaca, en El Mocanal, en El Pinar, y dos en Frontera, una en Los Llanillos y otra en El Hoyo, junto a La Montaña de Joapira, estas construcciones que aún se conservan muy bien, usaron en partes de su fachada, y creo que por primera vez como elemento decorativo lozas volcánicas de El Matorral, recuerdo que el encargado de la obra de Los Llanillos era D. Marcos Calero, natural de Fuerteventura, el cual se casó aquí con una bella señorita de nuestro pueblo de La Laguna, llamada Angélica Armas, que gracias a Dios y con mucha salud habita en La Laguna de Tenerife, y por cosas del destino, D. Marcos, descansa para siempre en nuestro Cementerio, por deseos de su familia.

El encargado de la obra de El Hoyo fue D. Paco, natural de Gran Canaria, pero que al finalizar el edificio marchó de aquí, ambos pertenecían a la empresa Entrecanales la cual a su vez, realizaba trabajos en la ampliación del muelle, posiblemente sea bastante cierto que buena parte del personal que trabajaba en el muelle, junto a algunos militares destinados en Asabanos fueron los impulsores del fútbol en nuestra isla, pues por esos tiempos se formaron en Valverde tres equipos, El Valverde, El Estrella, y El Armiche, además que en otros pueblos empezaron a formarse equipos infantiles, en nuestro pueblo El Candelaria, El San Lorenzo y El San Fernando, impulsados como tantas cosas buenas por nuestro querido y recordado párroco D. José Segura Ojeda, natural de Gran Canaria, el cual yo no sé como hizo, para comprar y regalarnos la ropa de los tres equipos , y un par de balones de reglamento, lo que nunca tuvimos fue botas, jugábamos en alpargatas, y en algunas oportunidades y por la bondad de tío Mauro y D. Luis Barrera, algunas veces nos llevaban en sus camiones a competir con los niños de Valverde, en Campo de Fútbol de San Juan, que a nosotros nos parecía algo grandioso e inimaginable.

Si bien las edificaciones del Puerto, de El Pinar y de El Mocanal, creo que muy pronto empezaron a funcionar como escuelas, pero no así las de Frontera y Los Llanillos, que se tardó algún tiempo en darles uso, y fue ya en la décadas de los sesenta cuando la de Los Llanillos empezó a funcionar como escuela, siendo su primer maestra la Srta. Petti Mari Martín Lorenzo, natural de Tazacorte en La Palma, la segunda me parece que fue la Srta. Carmita, natural de La Matanza en Tenerife, por cierto que la acompañaba allí su hermano Raúl, también maestro y que se casó allí con nuestra querida amiga Marianela, y es posible que la siguiente fuera la Srta. Esther González, natural del Sur de Tenerife, estos son los datos que he podido conseguir. Por el contrario el inmueble de El Hoyo, fue por algunos años vivienda del practicante, después sede del Ayuntamiento de Frontera, más tarde domicilio del médico y dispensario, y ahora es guardería infantil.

En Sabinosa funcionaban dos escuelas, una para niñas y otra para niños, de sus maestros recuerdo a D. Rafael, natural de Icod de Los Vinos, una de cuyas hijas, Maria Luisa se casó con el Maestro Ardevol, a D. Anselmo, a D. Luis Martín y su esposa Dª. Guillermina, a D. Felix, a Dª. Marisol Febles, herreña natural de San Andrés y Los Llanillos, hasta ahí llega mi memoria.

También estas escuelas se integraron en el nuevo edificio de Frontera, pues además por esos tiempos, comenzó a funcionar el transporte escolar, y los comedores, algo que parecía un sueño, pues los niños de los pagos lejanos como Los Mocanes y Las Puntas ya no tuvieron que soportar las enormes caminatas que a diario tenían que hacer para venir al colegio.

Pero no debo olvidarme tampoco de la enseñanza privada que paralelamente funcionaba en Frontera, en aquellos lejanos años de mediados del siglo pasado, en particular D. Francisco Acosta Quintero, natural de Isora, que en los veranos se mudaba a El Lunchón y allí daba clase a muchos niños de todos los pagos, otras veces daba las clases en Tigaday casa de D. Benigno Armas, y también recuerdo que en Las Lapas daba clase Dª. Bernarda Zamora, y una Sra. bastante mayor a la que llamaban La Cojita, creo que por estar algo impedida de sus piernas, también en Los Llanillos daban clase algunas personas, especialmente para atender a los niños y niñas de San Andrés cuando estaban de mudada allí, tanto en invierno como en verano, cuya circunstancia les perjudicaba mucho en su rendimiento como alumnos de sus escuelas de San Andrés, y con estas clases particulares se trataba de compensar este inconveniente, citaré a Juanita Acosta en El Chijo, y Ramona Reboso, y también a mi lejano pariente Cisto.

Espero humildemente, con esta pequeña crónica, haber aportado algunos datos sobre la enseñanza en nuestro Valle en tiempos pasados.

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