DURAZNEROS EN EL GOLFO

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CRÓNICAS PRETÉRITAS

Por Donacio Cejas Padrón

EL CULTIVO DE LOS DURAZNEROS EN EL GOLFO

Nuestro Valle de El Golfo, siempre fue gran productor de fruta de secano, y en razón de sus zonas de costa, de medianías de altura, y por la característica de su terreno, se daban variedad de ellas, todas de gran calidad y sabor.

En la zona baja, más o menos hasta la altura de la iglesia, la fruta de más producción, era sin duda el durazno, muy especialmente en la zona de La Frontera, donde ofrecía más calidad, en razón de la influencia que ejercía sobre la zona, El Risco de Jinama que en función del recorrido del sol, proyectaba su sombra por la mañana y su altas temperaturas por la tarde sobre esa parte del Valle, pero también se daban muy bien en toda la zona de Tigaday, Los Llanillos, Frontera, El Jaral etc. Hubo siempre distintas variedades de duraznos, todas ellas de gran calidad, aroma, color y sabor, pero con características peculiares cada una, que se diferenciaban perfectamente, las más que abundaban era el blanco palmero, de color blanquecino, algo amarillento cuando alcanzaba el grado de madurez de buen calibre y mucho aroma, creo recordar que era el mas apropiado para la exportación, seguramente le seguía en importancia el melocotón, de color muy amarillo y rojizo, con pulpa muy jugosa y gran vistosidad en razón de sus colores, igualmente muy apropiado para la exportación, también el llamado mirollo abundaba, este se distinguía por sus colores amarillentos y con rameados rojizos en su parte superior, y el llamado negro también era muy solicitado, ésta variedad se lograba haciendo el injerto sobre patrón de almendrero, era el que más calibre alcanzaba, su color era pardo rojizo, y su pulpa roja purpura, seguramente eran los árboles que más estatura alcanzaban y su producción también era muy importante, aunque su sabor era muy distinto al de las otras variedades. Después recordaremos a los mollares, que tenían la propiedad de separar su pulpa de la pipa, eran de gran sabor y olor, pero muy sensibles al tacto, lo que los hacía no apropiados para la exportación, Todas las variedades se producían también por la parte alta llamada del monte, y allí presentaban otras características en razón de su la altura, y especialmente en La Hoya

Grande recuerdo una variedad muy diferente, se trataba de un durazno mollar, de color amarillo y gran calibre que se diferenciaba mucho de los habituales en la parte baja, yo he logrado rescatar de algún viejo duraznero de la finca de mis abuelos en La Hoya Grande, y lo he injertado en Tigaday y tengo la esperanza de lograr su recuperación.

Los duraznos fueron por muchos años elementos muy importantes en la economía de los vecinos de nuestro valle, desde mediados de Mayo hasta mediados de Agosto, todos los jueves y domingos se recolectaban los duraznos y transportados en bestias se llevaban hasta los sitios de empaquetados para ser embarcados a Tenerife y Gran Canaria los lunes y viernes en los barcos correillos, recuerdo varios lugares de empaquetado, empezando por Los Mocanes, la tienda de Goyo Barrera, D. Esteban Espinel, D. Juan González, la tienda de D. Rafael en Las Lapas, Dª María Luisa en La Cruz, y su hermana Dª Nieves en su tienda, en Belgara D. Leonardo, tio Dimas en Belgara Alta, mi pariente Dª Nereida en La Laguna, D. Antonio Casañas y D. Domingo Morales en La Plaza, D. Juan Gutiérrez y D. Zenobio en Tigaday, y D Juan Hernández en Los Llanillos, y D. Vicente Quintero en Sabinosa. La producción semanal durante esos meses de cosecha rondaba los cinco mil kilos, y a veces más, pues había correos que el camión de D. Luis Barrera – El Conmer TF 6,653- daba dos viajes en el día desde El Golfo hasta El Puerto.

Lamentablemente una plaga llamada Ceratitis Capitata, no suficientemente vigilada en su momento, fue extendiéndose a gran velocidad por su alta capacidad para reproducirse, y lo que empezó atacando a las últimas camadas de fruta, fue acentuándose más cada año, y por no haberse combatido a tiempo como era preceptivo hacerlo, prácticamente terminó con el cultivo de los durazneros en El Golfo, y ya hoy esa voraz plaga esta presente en toda nuestra isla y ataca a gran variedad de frutales, duraznos, ciruelas, peras, nísperos, nectarines, naranjas, higos, etc. lamentablemente

no se ha sabido afrontar el problema con eficiencia y constancia,y todos sabemos ya los resultados.

Otra plaga, de más reciente aparición está ya causando estragos tanto en los durazneros como en los almendreros, esta plaga llamada CHUPON NEGRO DE LA MADERA, ataca preferentemente a durazneros y almendreros, es un pequeño pulgón de color negro, que vive sobre la madera de los árboles, prácticamente cubre todo, diríamos el esqueleto de la planta, segregando también una especie de melaza, de color amarilla, que a su vez es transportada a todas las ramas y a otros ejemplares, por los abejones, incluso en el suelo de los árboles se ve una gran mancha aceitosa sobre la tierra que se hace visible con facilidad, gran chupador, que vive en la madera de los árboles y se alimenta chupando la sabia de los troncos y gajos de los mismos, a tal extremo, que termina produciendo su muerte y por consiguiente termina secando todo el árbol. Esta plaga parece que empezó a detectarse en Fuencaliente en La Palma en años pasados, pero recientemente ya la tenemos en la parte de El Pinar, atacando preferentemente a los almendreros, y hace un par de años se ha detectado en El Golfo sobre los durazneros y ya yo he perdido algunos ejemplares por esa plaga. Oportunamente se ha informado a los técnicos, y ellos las dan por conocida, y hacen sus recomendaciones,

pero no se ha divulgado suficientemente, – me parece a mi- la importancia de esa plaga que si no se controla puede también hacer mucho daño en los frutales.

Espero que se tomen las medidas que se consideren necesarias.

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